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Columnas de opinión

Una serie de cosas que parecía iban de cabeza…

Así es, aunque se inició con victoria ante Bucaramanga, luego de eso llegó la derrota ante Jaguares, los empates con Huila y Equidad; aquí empezaba la hinchada ‘verdiblanca’ a desesperarse e inquietarse. La alegría de ganar regresó ante Tolima y ante Unión Magdalena (ambos triunfos no dejaron muy contenta a la hinchada del Cali por lo visto en el fútbol del ‘verdiblanco’).

Se logró sacar un punto en el Atanasio ante Medellín, empate un poco amargo porque se inició ganando y en los últimos minutos llegó la igualdad de los locales. Luego se igualó nuevamente, esta vez, ante Millonarios en casa; esta igualdad se vivió con euforia gracias al gol de Camilo Vargas al minuto 90’+3’ para poner el 1-1 final. El panorama parecía pintar mejor cuando se ganó ante Patriotas 0-3 en condición de visitante. Pero, esa regularidad que tanto reclamó la hinchada del Deportivo Cali, no aparecía, y se notó cuando se perdió el encuentro ante Pasto 1-0; y, como si fuera poco, también se perdió el clásico ante América en casa (entonces ya, con un fútbol más vistoso).

Cali volvía al Atanasio, pero esta vez, a visitar a Nacional; todo pintaba color de rosa una vez más con el marcador 0-2 a favor, pero un descuido (de los muchos que ha tenido el Cali cuando se habla de sostener un resultado a favor) cobró factura y nos quitó los tres puntos del bolsillo. Ubicados en la fecha 11, Cali cayó 1-0 ante Alianza Petrolera.

Los de Pusineri empezaron a jugar mejor, a mostrar un fútbol que gustara más a la hinchada, esto se vio desde partidos anteriores, pero se mantuvo de manera más regular tras la victoria 2-0 sobre Cúcuta.

Pero es que no sólo queríamos ver al Cali en liga, también queríamos verlo en CONMEBOL Sudamericana; y, así fue, victoria 1-0 sobre Guaraní en el Estadio Deportivo Cali.

Qué momento, qué ambiente para volver a ‘verse a las caras’ con ese rival que ya había derrotado al Cali en casa; nada más y nada menos que América, el eterno rival; esta vez, en su territorio, el Pascual Guerrero. Qué ambiente, qué momento de aparecer (otra vez) el del goleador Juan Dinenno, para decir que se quería ir por más y llenar de euforia y alegría a la hinchada del Deportivo Cali.

Luego se recibió la visita de Junior, no se contó con el goleador Dinenno y tampoco con la suerte de Feiver Mercado; igualdad 0-0 ante los barranquilleros.

A Bogotá se iba con un buen ambiente y con ganas de conseguir los tres puntos que nos dieran comodidad en la tabla; se logró conseguir la victoria ante Santa Fe 1-2.

No fue el mejor momento para que el Cali cayera derrotado ante Once Caldas, menos por un marcador de 4-0. La hinchada empezaba de nuevo a dudar, porque este marcador y como se vio el Cali, no gustaba para nada.

Llegó el encuentro ante Rionegro en casa, en nuestro fortín, la oportunidad para llegar a 30 puntos y tener la clasificación a un paso; y se logró la victoria 2-1.

Volvemos a torneo internacional, para afrontar el encuentro de vuelta ante Guaraní; partido en el que Deportivo Cali se vio ni muy bien, pero tampoco muy mal, y Guaraní ganó 1-0, pero, como la ida la había ganado Deportivo Cali por el mismo marcador, se fueron a definición desde el punto penal, y adivinen qué; no, mejor: adivinen quién apareció…Así es, Camilo Vargas, el que siempre ha estado a lo largo del torneo cuando más lo necesitamos, evitando que perdamos los partidos con sus atajadas (incluso con goles); dos penales atajados y Deportivo Cali a la siguiente ronda de la CONMEBOL Sudamericana.

A la última fecha se llegaba con la tranquilidad de saber que había muchas posibilidades de seguir en los ocho clasificados sin importar el resultado. Esa tranquilidad se vio reflejada dentro del campo de juego del Estadio Deportivo Cali, donde, ante un ya eliminado Envigado, se logró conseguir los 3 puntos que aseguran totalmente la clasificación a los cuadrangulares finales.

Los goles de Dinenno, las atajadas (y el gol) de Vargas, la seguridad en el medio campo de Rivera, Colorado, Balanta y Cabrera, el gran esfuerzo y aporte tanto ofensivo como defensivo por los lados con Andrade, Angulo, Mojica, Mosquera, Velasco, Deiber y Didier; la firmeza de Rosero, Delorenzi, Rentería y Chará en la parte defensiva; los pases de Palavecino e incluso su gol; los túneles de Rodríguez y, por supuestísimo, la inteligencia, la visión del fútbol, el estilo de juego y aquello que llamamos ‘la mano del DT’ de Lucas Pusineri, tienen de cabeza al Deportivo Cali, de cabeza, sí, pero de cabeza de serie.

Por: César Gómez.

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